lunes, 20 de julio de 2015

Sólo Quiero Hacerte Feliz


Al parecer, ese es el deseo de todos los que participan en esta obra, porque no hay más que comentarios buenos, y me uno a ellos.

Este año debería haber escrito más por aquí, pero hace mucho que no me apaleaban taaaanto moralmente desde varios frentes y no quería arriesgarme a desquitarme con quien no debería.

Bueh, si algo me ha detenido de lanzarme por un puente o al metro en lo que va del año es el teatro. De hecho, creo que he tenido la mayor variedad en obras vistas. Regresar a ver Godspell y La Fierecilla Tomada, animarme por fin a ver Micro Teatro (y que luego me reencontrara con Carballido), la magnífica El Rey León (porque me invitaron, que si no seguiría sin verla), la elegantísima comedia de Los Hartistas, el precioso texto de gran crudeza El Inspector v.01 , la IMPECABLE Wit, el encantador concierto-obra Broadway a la Sexta, los ya tradicionales conciertos de Opera Prima Rock y después de un par de años volver a escuchar a Marco (en lo más profundo del hoyo depresivo, he de decir)... siento que me falta al menos una por mencionar... y lo que nos atañe, la gran sorpresa: Sólo Quiero Hacerte Feliz.

Empezaré por decir que, en general, le tengo mala fe a la gente de tele cuando se sube a un escenario. No eres tú, soy yo. A menos que desde la tele hagan muy buenas actuaciones. Pero ya había visto a Anahí Allué en ocasiones anteriores y a  Mario Monroy en Micro Teatro, y con el "Teatro de a 100" de Teatromanía (@alasbutacas ¡Acuérdense!) y con tantos buenos comentarios, me dije: "Porqué no?".

De entrada es algo que nunca había visto ni me había podido siquiera imaginar: una obra de seis horas dividida en tres partes. Y no, no tienes que ver las tres para saber en que termina: cada obra es independiente pero se desarrolla en diferentes partes de una casa (Jardín, sala y comedor), por lo que al final sabrás que es lo que pasó en una habitación mientras los demás estaban en otra, y hay alusiones a lo que sucede o lo que sucedió, ya que no todo es exactamente en los mismos momentos.

Como dijo el sabio Quecho Muñoz el sábado a la hora de la comida, después de ver La Sala: "es voyeurista el asunto", porque además de que el público rodea el escenario y tarde o temprano alguien te dará la espalda (¡cómo si estuvieras espiando! Bueno, eso dicen...), hay momentos en que la gente se ríe y tú no sabes porqué, creándote esa sensación de "algo saben que yo no". Y ese es uno de los grandes aciertos del concepto: apela a nuestra naturaleza metiche y chismosa. Quieres saberlo todo y cuando te das cuenta ya estás sentado otra vez en el bello Foro Lucerna (anda, ya me acordé de una que me faltaba) enterándote del chisme y uniéndote a las risas que confunden a los novatos.

¿Y el otro acierto? Que no pretende ser chistosa. Es real. Aparte de la excelente tropicalización por la que no faltará que en el intermedio o a la salida escuches el comentario "Wooow, ¿no es una obra mexicana?" (aunque tal vez no lo escuchen, porque parar oreja antes, en el intermedio y después de función es uno de los placeres de quien quien disfruta el teatro en solitario), los personajes son reales, todos los conocemos y/o nos reconocemos.

Nos encontramos con una mujer con un serio problema de control, su marido que a pesar de todo (casi) siempre mantiene el buen humor, la hermana que se queda a cuidar a madre enferma, su amigo veterinario que es más bien lento y le importa más la pata del gato que los seres humanos, la hermana con más interés en trabajar que ser ama de casa y su marido escandaloso y muy (muuuy) necesitado de atención. Encarnados por un elenco fantástico que funcionan como la perfecta familia feliz que si se juntara más de dos veces al año esto sería una matadera de proporciones Shakespeareanas.Y como adición tantas cosas como  gatos suicidas, galletas de destrucción masiva, juegos incomprensibles, ponches caseros, un tapete peludito y quién sabe qué más me espere en el jardín.

Es tan jocoso como incómodo reírme al reconocerme en Neto y Mauricio, y a pesar de que tengo muchas ganas de enterarme de todo lo que pasa en el jardín, lo que me muero por ver es qué más inocentadas hace el primero y desvaríos el segundo.

Total: si sólo quieren ser felices por dos horas, vayan a ver una, la que sea, saliendo van a querer comprar boleto para las otras dos. Porque, encima de todo, hay descuentos.Un boleto por $350, si ves otra ya te cuesta $280 y si ves las otras dos ya te cuestan $200.

¿Quieren hacerte feliz, o no? ¿Vas a dejar pasar esta oportunidad?


Nos vemos en el jardín, seguro me distinguen en la multitud. Soy... magnética... o algo así..... ¡Miau!

Listen to the Music of the Night.

jueves, 29 de enero de 2015

"Por Amor" Parte 2.



Primera semana, dando click aquí.

Vamos de tres en tres, viendo dos nuevas y a Beto, porque soy muy fangirl.

En la segunda semana de MicroTeatro, me preguntaron si vería otra vez El Amor Ya No Cree en Cupido y dije que sí, así que ya vi los dos elencos y me gustó la variedad de que cada uno tenga una interpretación diferente de Cupido

Así que con el combo del día iniciamos con Puros Cuentos en la Sala 1.


Una visión muy divertida sobre los problemas cotidianos de un príncipe y una princesa, que los llevan al diván de un terapeuta matrimonial.

Más que los problemas que los aquejan en su matrimonio, me encantaron las historias de su infancia, adolescencia y juventud soltera. 
La princesa renegando de ser una muñequita mientras los príncipes cabalgaban, peleaban y se ensuciaban; y el príncipe gordis y feo negado a la exposición social exclusiva de los príncipes guapos.

Al final, tenemos una bonita reflexión sobre buscar el final feliz con tu pareja aunque te purguen algunas cosas de su persona.
Paola Arrioja y Alejandro Sandí fueron los príncipes encargados de hacernos reír un montón, y son encantadores




Como ya mencioné, repetí El Amor Ya No Cree en Cupído y ¿Qué Pasó?


Y cuando te pones la camiseta más fea… (pero vean mi cara de felicidad XD)

A diferencia de la semana anterior no tenía escuela al siguiente día, por lo que ofrecí disparar una extra y mi acompañante se decidió por ir a la Sala 9 a echarnos Amor, viagra y tafil.


Reímos mucho con la historia de una esposa abnegada que espera pacientemente a que su marido le cumpla, aunque la vi desde un punto enteramente objetivo ya que es la que me ha resultado completamente alejada de mis circunstancias.

Disfruté que es muy fluída y natural, en un tema que suele ser castigado con actuaciones fársicas o forzadas al pastelazo o inclinadas a lo vulgar en algo que deberia ser... pues natural, porque lo es.

Por otro lado… es la sala más grande a la que he entrado y la siento un tanto desaprovechada en espacio.



 
Me gustó mi segunda visita, y ya no me sentí tan desubicada y perdida como en la primera.

Estuve leyendo estos días que ya hay varios lugares que se subieron al concepto. ¿Me los recomiendan? De entrada, Teatro en  Corto se me hace de elenco muy TelenovelAzteca y noooooop.
Cuando una fórmula de entretenimiento funciona todos le entran a duplicarla, pero el hecho de repetir una fórmula no garantiza el éxito, porque el talento no se reparte parejo en este mundo. Pero estoy abierta a recomendaciones.

Listen to the Music of the Night

Carteleras, precios, y etecéteras en el sitio oficial.

jueves, 22 de enero de 2015

El Loco Y la Camisa.

 Aunque usted no lo crea... fui al teatro a ver obras de cámara dos días seguidos.
Ajá, y luego el tercer día La Fierecilla Tomada, no puedo luchar contra mi naturaleza.


Pues el viernes pasado fui a ver El Loco Y La Camisa sin más referencia que una recomendación de Teatromanía y con el descuento que ofrecían me animé.

Y es que el título ni el poster dicen mucho. Pero la obra es una joyita.

Trata sobre una familia normal de clase media, con un hijo loco. La noche que su hermana llevará a cenar a su novio por primera vez, al esposa encuentra una camisa de su marido manchada de maquillaje. Y ahí tenemos la explicación al título.

El texto es ágil y muy balanceado.Entre risas y personajes bien armados, reflexionas poco a poco sobre como los locos asimilan y externan cosas con que los cuerdos nos hacemos los locos cuando no deberíamos.
 Cosas que los cuerdos no decimos al escuchar cuentos chinos sobre una camisa, sobre porqué los yernos no quieren vivir con sus suegros, sobre los matices legales que oscilan entre el bien y el mal, sobre cosas que nos dan vergüenza cuando no deberíamos, sobre tantas cosas que ya tomamos como normales.

Who's crazy?

Me sorprendió el elenco, sobre todo Ignacio Riva Palacio,que en ningún momento cae en lo irreal, lo fársico, lo ridículo o lo "políticamente incorrecto" al retratar a un enfermo mental. Al contrario, es inocente y tierno, algo más que envidiarle a un loco, entre el caos que lo rodea causado por los cuerdos que haría a cualquiera perder la esperanza y el buen humor.

Una muy beuna puesta en escena que se presenta en el Foro Lucerna.

Por cierto: el Teatro Milán se ha vuelto uno de los favoritos de los tetareros desde su reapertura el año pasado... ¿antepasado? Es un teatro precioso, céntrico, pequeño, con el mejor audio de la ciudad al cual em encnata ir.
Pero hasta el viernes no había subido al Foro Lucerna que también es muy lindo: una sala estilo anfitetaro para aproximadamente 150 personas, acogedor e íntimo.

La buena noticia es que una vez más, Teatromanía está dando descuentos para mañana, y podrán ver esta magnífica obra por $100.

¡Corran a reservar!

Listen to the Music of the Night.

PD: Mañana a Microteatro otra vez. ¿Sugerencias?

viernes, 16 de enero de 2015

"Por Amor" Parte 1



Ayer fui a la casa de Micro Teatro.

Fue estreno de temporada y estaba… ¡llenísimo! ¡La gente quiere ver teatro!

¿Pero qué es Micro Teatro?


Es una casa en Buenavista, con 13 habitaciones, en que cada habitación alberga un pequeño foro, con funciones de máximo 15 minutos con un máximo de 15 espectadores. En cada sala se corre una función cuando el reloj avanza treinta minutos.

Trece obras diferentes sobre un tema en común. Trece perspectivas. Trece experiencias.

Puedes comprar un boleto para una obra (o las que quieras) en $70 o un combo de tres por $180.

Trece encuentros con el teatro. En la intimidad de un cuarto de 15x15. Los actores realizan su alquimia de transmutar palabras, gestos y movimientos en emociones apenas a unos centímetros de ti.

En esta ocasión el ciclo es: “Por Amor”, y todas las obras suenan muy interesantes, por lo que ayer elegí solamente tres para después comprar el Abono General… creo… depende de si se puede repetir, si no seguiré con combos.


¿Y qué hacía Lexell en Micro Teatro el día de estreno? Beto tiene la culpa. Y me encontré de entrada con que ya habían AGOTADO su promera función. Me causó un poco de frustración, pero bueno, tendría que esperar una hora y decidí ver las otras dos antes para volver temprano a casa.

Después de hacer “rope drop” en taquilla, acabé con mi combo de tres y después de unos minutos subí a la sala 7 donde me esperaba “El Amor Ya No Cree En Cupido”.





Nadie cree más en el amor que Cupido, ¿cierto? 

¿Entonces porque entras a la sala y te lo encuentras tirado en una habitación de hotel de paso rodeado de botellas vacías (y medio vacías) y envolturas de variada comida chatarra, chillando con canciones de José José?

En estos alocados días, Cupido se hartó de su madre Afrodita, del amor y de sus obligaciones Cupidescas y Hermes debe hacerlo recapacitar para volver. Dicen que el amor actual es muy raro, pero los especialistas consumados en rarezas de amor son los habitantes del Olimpo.

Fue su primera función del día y con la cola enooorme que empezó a avanzar a las 7 pm eramos solamente 5 personas (y yo era la única mujer) pero nos reímos mucho.

Es curioso que en todas las cosas sobre dioseses’n del Olimpo que veo o leo, Hermes me cae muy bien. ¡Y Cupidito es todo un caso! “Agarra el little horse, güeeeey”.

Terminó al función y sucedió algo mágico: después de aplaudir y unas breves palabras, dijimos “Gracias”.
MicroTeatro crea un enlace tan íntimo en tan solo unos minutos, que sales dando las gracias. INAUDITO.


Tardé un poco en averiguar cómo llegar a la Sala 13 hasta que me indicaron que debía subir las escaleras de caracol del fondo, la función era a las 8:35 pero veían tan poca gente que nos hicieron subir más tarde. Con el poco agradable resultado de que al entrar, ¡la función estaba ya empezada! 


Pensé en rezongar pero era el primer día y es normal que haya errores. Pero no terminé de conectar.

Entendí el texto, reflexioné el texto, me gustó el texto, de regreso a casa me quedé pensándolo un rato, pero sentí mucho menos durante la función de lo que se esperaría cuando teestán contando la historia de una niña y un anciano haciendo amistad en sus habitaciones de hospital.

“Breve elogio sobre la arritmia”, una obra que debí haber disfrutado más.


Salió Lexell de la sala con una sensación agridulce y volvió al pasillo de entrada para por fin pasar a la Sala 6 y cumplir con el objetivo de la visita.

"¿Qué Pasó?"


Pasa que Natalia Sosa y Beto Torres nos enseñan una cara totalmente distinta a la habitual (bueno, el segundo no tanto).

Pasa que el texto es poderoso, crudo, exacto, real
Pasa que no sabes cuanto te puede doler el estira y afloja de un matrimonio siendo soltero, hasta que te arremete de frente y te duele.
Pasa que el actor que más admiro en el mundo no deja de sorprenderme y recordarme que en un foro reside gran parte del sentido de mi vida.
Pasa que no tengo idea de qué haría sin teatro.

Salí sonriendo como tonta de la casa de Micro Teatro, y voy a regresar mas de una vez esta temporada. Y ustedes se seguirán enterando de cómo me fue.

Listen to the Music of the Night.

Cartelera, horarios, costos, etecétera: http://www.microteatro.mx/

miércoles, 14 de enero de 2015

Sobre el teatro y los descuentos.

El domingo se termina Wicked.

Y pensando en la posibilidad de ir o no ir, porque seguramente sería la última vez que vería Wicked en mi vida (no me apetece verla en Broadway o Londres u otro lado), el dato definitivo que me hizo tomar mi decisión aparecíó haría media hora de empezar a escribir esta entrada:

SUBIERON LOS PRECIOS.

Sí. después de hacer un teatro bastante inaccesible, con boletos que subieron prácticamente el doble a la producción anterior, con asientos horreeeendos en que no hay espacio suficiente entre una fila y otra si mides más de 1.50, un teatro sin fachada en que te mueres de frío si tienes que esperar en el "lobby", un elenco muy disparejo y la mentada de madre de "Mary Poppins cerró porque el público no le da prioridad al teatro" cuando yo estaba comiendo la misma olla de sopa desde tres días atrás por el boleto que pagué para la última función... subieron los boletos para cerrar temporada.

Descansa en paz, Wicked, no te voy a extrañar.


Mientras tanto, con descuentos que han aparecido esta semana y con dinero ahorrado el pasado fin de año, mis cuentas salen así:
  • $200 para mañana en MicroTeatro. Cuatro funciones.
  • $300 pesos para el sábado en La Fierecilla Tomada. VIP.  Viéndome aún más ahorrativa podría ir a los de $200 en Mezzanie, pero ya se me hace muy tacaño porque sí tengo $300.
  • $300 para dos boletos de Godspell para dos funciones diferentes
  • $100 para el viernes en El Loco Y La Camisa.
  • GRAN TOTAL: $900
Todas las obras listadas con talento y producción al nivel de las famosísimas grandes capitales del teatro.

Mientras tanto, el boleto más barato para la última función de Wicked, listado en TicketMaster, marca $889. Dos pesos menos para ver una función de lo que voy a invertir (sí: invertir, no gastar) en ocho funciones.


Al parecer, ciertos productores no entienden dos realidades:
  1. Esto no es Nueva York y no ganamos salario mínimo de trece dólares por hora.
  2. Si vendes boletos con descuento, venderás más boletos.
Si yo tengo $5 al mes para teatro y los boletos cuestan $6, tendré que esperar dos meses para pagar tu boleto de $6. En cambio: si me das un descuento y me vendes boletos a $5, podré comprarte un boleto cada mes y en dos meses habrás recibido $10 en vez de $6. Yo vi más teatro y tú ganaste más dinero.

Nunca se va a erradicar el pretexto de "El teatro sale muy caro" si se promueven masivamente las obras que cobran precios de primer mundo en una cudad con sueldos de tercer mundo.

"El teatro sale muy caro" dicen mientras sorben su Starbucks que cobra más por la marca que pór el café y compran palomitas harto por ciento más caras en el cine. ¿Porqué? Porque te lo promueven hasta en la sopa.

Cuentas como Notiteatro y Teatromanía deberían ser tan virales como Starbucks, Cinépolis y Mc Donalds.

Así que este año propongámonos todos menos Macchiato Latte y más teatro, así mis deseos para todos ustedes de un año más teatral serán más factibles.

¡AÑO FELIIIIIIZ!!!!

 Listen to the Music of the Night

PD: ¿Qué nos espera para El Rey León? ¿Tendremos que ahorrar seis meses para ir a una sola función en un buen lugar?

jueves, 13 de noviembre de 2014

¡BULE BULE!!!

No había tenido tiempo de escribir sobre el maratón teatral que me aventé hace unos días (4 teatros en 5 días), y siendo el martes la última función de este musical me parece que debo empezar por aquí.


El maratón teatral fue así: La Era del Rock-Wicked-BuleBule. El Show-Estar Guars Para Principiantes, y lo que más me gustó fue Bule Bule.

Es un musical "Jukebox" con canciones de los sesentas en inglés y español, con la sencilla historia de la final de un concurso de televisión donde compiten Las Bombonettes y Los Pillos Del Rock.

Sin caer en el gran problema de muchos musicales mexicanos que mucho abarcan y poco aprietan (lo que ven en la foto es lo que hay), Bule Bule confía su fuerza en el increíble elenco: Majo Pérez, Hiromi, Paola Mingüer, Mario sepílveda, Iker Madrid, Luis Carlos Villarreal, Diego Medel y Jose Luis Rodriguez, que la arman en grande y te hacen pasar el rato como agua.

Nadie opaca a nadie,  nadie se queda atrás, nadie está ahí por mucho nombre y poco talento. Es un elenco homogéneo y perfecto, de esos raros de encontrar en el teatro mexicano actual.

Con el extra de que el Teatro Milán es una chulada de recinto (pequeño, acogedor, cómodo, céntrico, y con el mejor audio de la ciudad), es una de esas noches de teatro que se te antoja repetir y repetir y repetir.

El guión es simple, sin choros morales, humor sencillo que en la maestría del elenco no se vuelve tonto ni forzado ni ridículo, el montaje vocal precioso, los personajes muy bien escritos, la coreografía perfecta. ¡Dios! ¡México necesitaba un jukebox así!

Con tu programa de mano te dan un papel extra para que votes por tu equipo favorito, y la cosa se vuelve un poco angustiante porque crees que decidiste ya por quien vas a votar y TÓMALA, el otro grupo hace un numerazo maravilloso una y otra vez. El show no para de crecer y al final te quedas con ganas de más.

Así que en fin, a menos que odies el rock de los 60's (¿es posible?), Bule Bule es un musical perfecto que no debes perderte. El martes es la úlima función. Tal vez nos veamos por ahí :p

Listen to the Music of the Night.

sábado, 25 de octubre de 2014

The Story Of My Life

Me obsesiono con musicales.

Cuando me gusta mucho alguno, lo escucho diario y busco todas las versiones posibles.

Un día antes de cumplir 28, perdía el tiempo en Mixup con un amigo y por pura costumbre revisamos la ínfima sección de "BROADWAY" en los soundtracks y apareció entre los discos de siempre la portada que pueden ver ustedes si miran hacia allá <- p="">
 "A New Musical" me cuadró perfectamente porque nunca había escuchado sobre él, así que lo tomé y lo miré, lo agité junto a mi oído para asegurarme de que no estuviera roto porque se veía una pequeña rajada en la cubierta.

Estaba ahí, en mis manos: un musical desconocido, un cast recording original, con Will Chase sonriendo (Me gusta Will Chase... y eso que lo había visto de Roger solamente, y si me gusta después de haberlo visto de Roger puede pasar toda prueba) y alguien más a quien no reconocí ("Malcolm Gets" decía una etiqueta circular en el empaque). Y leí la etiqueta roja del precio: noventa y tantos pesos, con la coincidencia de que ese día traía algo de dinero extra porque andaba buscando algún regalo de cumpleaños de mi para mi.

El destino me había traído un musical nuevo de cumpleaños.


Por fin pude tomarme el tiempo de disfutar el musical que había venido a mi un día después de cumplir 28.

Amo abrir discos originales. Romper el celofán y luego cortar con cudiado la tira blanca para conservarla (que si cuestan tan caros es por el empaque), sacar el CD por primera vez para ver si hay alguna imagen detrás, darle una ojeada al booklet muy por encima para no spoilearme, recortar las etiquetas extras si las tienen y volverlas a meter con el booklet. Y finalmente poner el CD en el reproductor correspondiente, sentándome a escuchar.

La primera oída de un musical nuevo es sin ayuda: sin letras, sin libreto, con poco o nada de idea de lo que se trate (nada esta vez), simplemente sentir la múscia, las voces, y lo que llegue a entender con mi mal inglés.

Un rato después, me encontraba inundada en lágrimas, porque entendí casi todo.


El destino me había traído un musical para chillar. Dejándotelo claro desde la primera frase, como advertencia para huir si no estás de humor para sensiblerías, y por un momento pensé en dejarlo, porque "no necesito otro musical masoquista en mi vida".


We are gathered here to honor the life of Alvin Kelby. He was my best friend.

En serio pensé en huír, pero unos segundos después entendí que era un musical sobre un escritor, con lo que amo los musicales de escritores....


Un escritor tratando de escribir el discurso para el funeral de su mejor amigo, a quien conoce desde que eran un par de niños raros y marginados, creciendo juntos hasta que uno se va a estudiar y ser un escritor famoso y el otro se queda vendiendo libros en la librería de su padre, ¿qué tanto podía afectarme?

Mucho. Me tuvo dos días tristona tras los cuales decidí escuchar el disco una vez más paar saber si lo dejaba para siempre o no, y en esa segunda visita llegó la obsesion por un par de semanas hasta que llegó otra cosa. Además nadie conocía el musical, así que nadie alimentó mi obsesión y fue fácil dejarla.


Una noche de febrero, esperando en un estacionamiento, alguien puso en su celular una tonada conocida para mi pero que nadie más parecía reconocer.

Me brincó el corazón. Después de que nadie me escuchara en mis semanas de obsesión, de pronto la persona más improbable lo conocía y hasta lo tarareó un poco.

Solamente porque estábamos rodeados de extraños me aguanté los deseos de ponerme a gritar y correr en círculos OH POR DIOS CONOCES THE STORY OF MY LIFE HAY QUE OÍRLO JUNTOS Y LLORAR JUNTOS Y TE DIRÉ TODOS LOS TRAUMAS QUE ME CAUSA.  Practiqué estoicamente el arte de hacerme la loca.

Hasta que nos quedamos solos unos segundos para despedirme y le dije "voy a soñar con The Story of My Life por oírte tarareándola".

Y sip, la obsesión volvió, de la manera más linda posible. Y duró unos meses hasta que llegó Bridges of Madison County.


El problema con este musical es que lo fui conociendo por partes y cada vez lloro más.

Con el simple cast recording me ves lagrimeando desde el final de la segunda canción, cuando Mr.  Remingon los presenta de niños. De cuando Tom le cuenta a Alvin la hsitoria con la que va a aplicar para la universidad todo va cuesta abajo y me pierden del todo cuando Alvin canta "Find what's important", si no me encuentran llorando a moco tendido es que estoy de verdad muy ocupada con otra cosa.

Alvin Kelby resultó ser uno de los perosnajes con los que me identifico totalmente: el niño raro con un solo amigo al que le dicen que debería ser normal mentras está agitando lo brazos para derretir el hielo de los polos. Y Thomas... bueno parece que Chase tiene talento para los personajes que amas al principio y al final deseas golpearles la cara con una silla, aunque por otro lado sus dudas y rencores te hacen eco en los recuerdos. The Story of My Life es un hermosos tributo a la amistad y supongo que por eso, por los traumas de escritor y el caracter de Alvin, me apegué tanto a este musical.

Pero un par de semanas después quedaban los agujeros de las referencias a "I'ts a Woderful Life" y George Bailey, con lo que después de una googleada me tenían viendo la película con doblaje gachupin y desde entonces lloré aún más con el cast recording.

Terminé encontrando el libreto completo y me armé de valor durante unas semanas para leerlo y entender el musical en su totalidad. La lectura se interrumpió cuando inferí un sonoro FUUUUUUCK seguido por unos minutos de dar vueltas por la habitación haciendo sonidos de lamentación-frustración inentendibles y con lágrimas en los ojos logré terminar de leer y hacer unos minutos de berrinche más.


Por Dios, ¿qué mente cruel y perversa pudo escribir esto?
Es de esos musicales detallistas, preciosos, cuidados, lleno de pequeñas cosas que forman grandes historias. Disfraces de Halloween, una librería, una revista, una mariposa, una mesa para dos en un restaurante carísimo, un premio, y un discurso de funeral, entre otras cosas comunes son los medios para la hsitoria de estas vidas unidas. Te van contando la historia a pedazos y al final todo embona perfectamente. Es de esos musicales que te hacen sentir al máximo emociones diferentes y al final te dejan una sensación agridulce.


La obsesión volvió esta semana, por ninguna razón en particular, y decidí escribir. Me parece un gran ejemplo para que la gente pueda entender a qué me refiero cuando digo "obsesionada con un musical". Como verán es todo un proceso. Y en este caso ni siquiera el  proceso completo, porque no lo he visto en un escenario.

Mientras tanto, tengo el cast recording.

Listen to the Music of the Night.